Estados Unidos, su mitología política, su otra historia y la mexicana

Por Rubén Mújica Vélez

La historia de EUA reseña que Lincoln fue el Liberador de la población negra. El historiador Howard Zinn escribió «La otra historia de EUA» (Editorial SigloXXI). En rigor tuvo que luchar por los intereses económicos de los manufactureros del Norte de EUA ungidos de mano de obra para sus fábricas, trabajadores «libres» sujetos a las férreas leyes laborales.

Al sur dominaban los productores de algodón ungidos de mano de obra casi gratuita esclavizada de negros y también de blancos. Era una guerra económica de dos sistemas de producción y riqueza para pocos. Lincoln fue acusado de favorecer a los negros. Pero declaró «no estoy ni nunca he estado a favor de equiparar social y políticamente a las razas blanca y negra, (aplausos) ni dejar formar parte de los jurados a los negros, ni permitirles ocupar puestos en la administración (el gobierno) ni de casarse con blancos…yo como cualquier otro deseo que la posición superior la ocupe la raza blanca».

La hipocresía de Lincoln fue monumental. El libro de Zinn es clave para conocer esa «otra» auténtica, historia de brutal explotación.

Lincoln se ha afirmado que apoyo a México y a Juárez en su desventajosa lucha contra la invasión francesa. Gran mentira, Matías Romero desde EUA informó a Juárez sobre el crimen de Lincoln y que «con el nuevo presidente de EUA, Johnson le iría mejor a México porque Lincoln no había permitido vender a México parque, armas y mulas para defenderse de la invasión francesa y el efímero imperio de Maximiliano.

Sólo cuando vio que el emperador Napoleón III («El Pequeño», porque el Grande fue el I, Bonaparte) le retiró tropas a Maximiliano y el partido del Norte en EUA iba ganando la Guerra de Secesión, Lincoln reveló que rechazaba el Imperio francés de Maximiliano en México, Juárez afirmó: «no necesitamos más. Me conformo. Maximiliano está quedando solo y los reaccionarios mexicanos están perdiendo terreno. Nosotros ganaremos con nuestras propias y casi desarmadas tropas.

El triunfo de México con Juárez sobre Maximiliano en 1866 fue el inicio del derrumbamiento del imperio de Napoleón el Pequeño en 1870 ante Bismarck y el surgimiento del poderío de Alemania. De hecho, el triunfo del tenaz Juárez originó el derrumbe de dos Imperios: el de Maximiliano y el de Napoleón III. México entonces logró su consolidación como Nación Soberana contradiciendo la soberbia europea que lo consideraba un país de salvajes. Así, el imbatible Juárez, padeciendo traiciones incluso de sus más cercanos seguidores, fue llamado Benemérito. Y destruyó mitos sobre nuestra nación y su futuro.

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