El plan de marketing político

Se acercan las elecciones en Oaxaca y todo tipo de actividad debe tener planeación tras de sí. Este principio se aplica a todo aquello en donde existe un campo medible y es posible prever situaciones o formas de comportamiento de manera anticipada. En el marketing político se vuelve absolutamente necesaria la planeación con el objetivo de ganar una elección (o al menos alcanzar los objetivos propuestos). A continuación los puntos fundamentales que atraviesan la planeación de una estrategia de marketing.

“El plan de marketing político es el proceso mediante el cual, un partido determina sus objetivos y oportunidades de captación de votos, asigna sus recursos humanos y económicos en función de dichos objetivos y establece el sistema adecuado de control del mismo.”

El proceso de planeación está rodeado de preguntas simples pero que revelan una gran cantidad de información si se contestan a través de los medios precisos y con la información suficiente. En un primer lugar tenemos el análisis, que responde a la pregunta ¿en dónde estamos y por qué estamos aquí?; después se establece la previsión con su respectiva pregunta: ¿de seguir así, en dónde estaremos en el futuro?; más adelante se establecen los objetivos que se plantean como ¿a dónde queremos llegar en el futuro?; para después pasar a la estrategia ¿cuál será el mejor camino que deberemos tomar para alcanzar el objetivo planteado?; más adelante se establecen las tácticas (de la acción política) ¿qué acciones concretas de marketing deberemos realizar? ¿Quién o quienes las deberán llevar a cabo? ¿Cuándo o en qué momento se emprenderán o finalizarán? ¿Qué recursos humanos y económicos deberán asignarse?; y finalmente el control (del plan previamente establecido) ¿Qué medidas deberemos fijar para detectar si el plan de marketing político se desarrolla según la previsión establecida?. A continuación se desglosa cada una de las fases mencionadas.

Para el análisis es necesaria la recopilación de datos duros y específicos de la población con la que se trabajará con el objetivo de establecer las mejores estrategias y conocer el mercado en el cual se ofertará el candidato. Esto es necesario debido a que las diferencias entre comunidades, pueblos, ciudades, etc. son un factor determinante y excluyente entre sí.

Más adelante se debe obtener una previsión de los votos a obtener, debido a que esto funcionará como un medidor del comportamiento electoral. Con ello será posible establecer una buena estrategia, definir los objetivos y el rumbo que tomará la campaña. Es importante conocer la tendencia de voto no sólo en ese momento sino históricamente, debido a que ello será un elemento esclarecedor de la situación en la que se encuentra el partido en ese momento.

Una vez teniendo cierta cantidad de información se pasa a uno de los puntos clave de la estrategia de marketing político, que es definir objetivos reales y alcanzables. Para ello será necesario el asesoramiento de personal capacitado que cuente con información suficiente para la elaboración de dichos objetivos, que serán presentados y aceptados por todos con la finalidad de llevarlos a cabo. Del mismo modo, es necesario que no exista cabida a la interpretación, puesto que estos deberán entregarse por escrito y de manera clara y precisa con la finalidad de convertirlos en las metas a alcanzar por todo el equipo. Esto desembocará en la definición de objetivos por departamentos en específico.

Una vez concretada la fase anterior, y con toda la información ya mencionada, se establecerán las estrategias, es decir, aquellos planes a seguir para alcanzar los objetivos planteados por el equipo. Esto será necesario ya que es el camino que tomarán las acciones de los miembros involucrados. Es en los planes de acción en donde se define de forma detallada el cómo lograr lo antes planteado, a esto se le llama programa de marketing electoral o marketing político. Finalmente se encuentra la forma de controlar todo lo antes expuesto con el objetivo de establecer márgenes de acción, éxito y fracaso, llevando un control de los alcanzado con lo propuesto, etc.

Hasta aquí sólo hemos hablado de la fase de investigación y planeación. Es necesario recordar que la sistematización de la información disponible nos ayudará a tener un mejor desempeño. En suma, una vez concretada esta fase podremos pasar a la siguiente en la próxima columna semanal de CONTRANARRATIVAS. Síganos en Facebook.

Por Vidany Ojeda – Politólogo UNAM

Twitter: @vidanyhbo

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