Hallan nueva pieza del rompecabezas de los Manuscritos del Mar Muerto después de 60 años

Arqueólogos israelíes, que buscan adelantarse a cazadores de tesoros en la exploración de cavernas cerca del Mar Muerto, han descubierto una serie de artefactos que no se habían visto en décadas, incluidos fragmentos de un texto bíblico.

Los hallazgos, preservados por el aire cálido y seco del desierto de Judea, también incluyen el esqueleto parcialmente momificado de un niño, de unos 6.000 años, y una cesta tejida intacta, de unos 10.500 años, que la Autoridad de Antigüedades de Israel dijo que probablemente sea la más antigua del mundo.

La Autoridad ha supervisado el estudio de más de 100 kilómetros de acantilados y las cuevas excavadas o erosionadas en ellos.

Los fragmentos de pergamino, de unos 2.000 años de antigüedad, llevan un versículo bíblico, escrito en griego, y coinciden con un pergamino descubierto hace unos 60 años llamado «Libro de los 12 profetas menores».

Ese pergamino es parte de una serie de textos judíos antiguos, llamados Manuscritos del Mar Muerto, que fueron encontrados en 1947 por beduinos locales en las cuevas de Qumrán, a unos 20 kilómetros al este de Jerusalén.

La colección, que ha llegado a incluir textos descubiertos en otros lugares a lo largo de la costa occidental del Mar Muerto, proporcionó una ventana a la sociedad y religión judías antes y después de la época de Jesús.

Una serie de exploraciones siguió a su descubrimiento, pero la búsqueda finalmente se detuvo, hasta hace poco, cuando aparecieron nuevas piezas de pergaminos y pergaminos en el mercado negro.

La probabilidad de que los ladrones de antigüedades hubiesen hallado un nuevo tesoro llevó a la Autoridad a actuar.

Desde 2017, equipos han estado haciendo rápel por acantilados de marga y piedra caliza y han utilizado drones para mapear cientos de cuevas y huecos.

Muchos estaban llenos de siglos de arena y escombros, y alrededor de una docena que se pensaba que eran lugares de escondite fueron excavados por completo.

Los nuevos fragmentos del manuscrito se encontraron en la «Cueva del Horror», donde hace años se hallaron esqueletos de unos 1.900 años, de rebeldes judíos que lucharon contra el Imperio Romano.

«Estas son nuevas piezas del rompecabezas y podemos agregarlas a nuestra imagen más amplia del período y del texto», dijo Oren Ableman, de la Unidad de Manuscritos del Mar Muerto de la Autoridad de Antigüedades. «Aunque estas piezas son pequeñas, nos dieron información nueva que no conocíamos antes».

Los fragmentos permitieron la reconstrucción de 11 líneas de texto y proporcionaron información sobre el pergamino en el que está escrito.

(Reporte de Ari Rabinovitch; Editado en Español por Ricardo Figueroa)
(Reuters

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