¿Cuáles son los factores que favorecen la obesidad infantil? Hoy se conmemora el Día Mundial de la Obesidad

En el marco del Día Mundial de la Obesidad, que se conmemora cada 4 de marzo, es necesario conocer algunos datos que intervienen en este desorden alimenticio que, según cifras de la Organización Mundial de la Salud en 2016, está presente en al menos 41 millones de infantes de 0 y 5 años en el mundo.

En los países en desarrollo, los niños en edad preescolar con sobrepeso y obesidad supera el 30%. Este problema se asocia a diferentes complicaciones de salud, algunas de ellas graves, aumentándose el riesgo de contraer enfermedades de forma prematura, como diabetes o cardiopatías.

Los niños de entre 0 y 5 años con obesidad se mantienen con ese problema durante la infancia, la adolescencia y la edad adulta si no se pone remedio, por lo que es fundamental conocer los factores que aumentan la posibilidad de padecer sobrepeso u obesidad y cuáles son las formas de prevenirlo.

Factores que favorecen la obesidad infantil

En primer lugar, hay que tener en cuenta que son muchos los factores referidos a la concepción, nacimiento y crecimiento de los niños que pueden influir en padecer sobrepeso y obesidad. De hecho, desde el embarazo, la diabetes gestacional ya puede convertirse en un factor de riesgo de obesidad en el futuro, según la OMS.

Posteriormente, elegir para los lactantes y los niños pequeños alimentos saludables es crucial para que desarrollen hábitos de vida saludables, ya que los gustos y preferencias en la alimentación se forman muy tempranamente, durante esta etapa de crecimiento.

De este modo, uno de los factores más importantes que favorecen el desarrollo de la obesidad infantil es la alimentación del lactante. Si la dieta se basa en alimentos hipercalóricos con alto contenido en grasa, azúcar y sal, es más probable que los niños sufran posteriormente problemas de obesidad.

Otro factor que afecta directamente al aumento de la obesidad infantil es la digitalización, lo que hace que los niños, desde edades tempranas, pasen un mayor tiempo frente a las pantallas en lugar de realizar juegos que incluyan actividad física.

También un factor importante es el correcto descanso de los niños, así como un desayuno adecuado. De hecho, tal como recoge la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad, «los niños deberían acostarse temprano para completar un número adecuado de horas de sueño y poder empezar el día en buenas condiciones y con un desayuno de calidad, algo que podría reducir la incidencia de la obesidad infantil en España».

Así lo explicaron los expertos que participaron en del XVII Congreso de la Sociedad Española de Nutrición (SEN), explicando que «lo recomendable sería que, entre el desayuno que se tome en casa y el almuerzo de media mañana en la escuela, los niños ingirieran tres grupos de alimentos: un lácteo o derivado, un alimento a base de cereales y una pieza de fruta».

A raíz de esto, se establece otro de los puntos clave que pueden afectar a la obesidad infantil, que no es otro que la desinformación: «Los mensajes sobre una dieta saludable son muy controvertidos y, en la mayoría de los casos, inciertos, con los cuales se desinforma al consumidor en materia alimentaria», explicaba otro de los expertos.

Por último, el sobrepeso puede deberse también, aunque en menor medida, a factores genéticos, así como al consumo de algunos medicamentos o a otras enfermedades que puedan derivar en sobrepeso u obesidad.

Cómo prevenir la obesidad infantil: el papel de los padres y de la escuela

La OMS indica que la clave para poder disminuir el problema de salud que supone la obesidad y el sobrepeso infantil pasa por distintos puntos, donde se encuentra desde el papel de los padres, hasta el de las escuelas, pasando por los Estados Miembros, la OMS, el sector privado, la sociedad y las organizaciones no gubernamentales.
Así, uno de los papeles importantes lo tienen los padres. Las recomendaciones generales para evitar el sobrepeso en los niños dentro del entorno familiar son:

  1. Alimentar a los bebés mediante lactancia exclusivamente materna, evitando añadir azúcares y almidones.
  2. Garantizar la ingesta de micronutrientes necesaria para fomentar un crecimiento lineal óptimo.
  3. Dar a los niños y adolescentes un desayuno saludable antes de ir a la escuela, fomentar la ingesta de frutas y hortalizas y reducir la ingesta de alimentos calóricos y poco nutritivos y las bebidas azucaradas.
  4. Promocionar las opciones alimentarias saludables en el hogar, así como las actividades que impliquen actividad física, reduciendo el tiempo de inactividad y el ocio como el ordenador o la televisión.
  5. Integrar la actividad físicas en las rutinas de la familia, haciendo deporte juntos y tratar de ir al colegio y a otras actividades andando o en bicicleta.

La escuela también tiene un papel fundamental para que los niños, desde edad temprana, adquieran conocimientos y aptitudes para conseguir un estilo de vida saludable. Así, pueden ofrecer programas alimentarios escolares saludables, con máquinas expendedoras que no vendan productos calóricos, por ejemplo.

Comenta

Check Also

China se muestra «gravemente preocupada» por el vertido de agua de Fukushima

El Ministerio de Asuntos Exteriores de China se manifestó hoy «gravemente preocupado» por el vertido …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *