Abandonados a su suerte, productores de tomate sufren crisis en Oaxaca

Abandonados a su suerte, productores de tomate sufren crisis en Oaxaca

La sobreproducción y falta de consumo local ha orillado a agricultores a vender en un peso el kilo de tomate

Dieciocho horas tuvieron que pasar para que Jaime Hernández logrará vender apenas 50 cajas de jitomate; desde la noche del miércoles y toda la mañana del jueves se pasó en espera a orillas de la ribera del Río Atoyac a que le comprarán su producto que, al final, tuvo que rematar hasta en 15 pesos la caja de 20 kilos.

De piel curtida por el sol, manos ásperas por sus jornadas de trabajo, estatura mediana, Jaime muestra una actitud resignada, ya que esta temporada a ningún productor de tomate le fue bien.

De la comunidad de Monte del Toro de Ejutla de Crespo, ubicada a hora y media de la capital oaxaqueña, señala que el negocio de la siembra y venta de tomate es su única fuente de ingresos y sustento familiar de él y de su hermano desde hace seis años; hoy para ellos la situación es crítica.

“´Ta jodido pues, esto (muestra jitomates en las manos) nos las quieren pagar a 15 pesos la caja y no sale pues, ni lo invertido”.

“No se consume local”

La falta de apoyo por parte del gobierno del Estado a través de las instancias de gobierno correspondientes han provocado que los productores agrícolas se encuentren solos ante una crisis como la que padecen los tomateros, sostuvo el líder de empresarios de hortalizas, Roberto Cabrera Vera.

El hecho de que no haya mercado dónde colocar su producto, generando una sobreproducción al grado de que el valor del producto haya caído y tengan que rematarlo a precios ridículos como 1 o 2.50 pesos el kilogramo, “habla del desinterés o falta de atención hacia este sector”.

Dijo que permitir el ingreso de este producto del interior del país o exterior cuando no se está brindando una atención integral a lo que se está produciendo en el estado, solo agrava la crisis.

“En la pequeña producción que se está generando en el estado no solo de verduras sino también de aves, o carne animal se generan mayores fuentes de empleo que apoyar a una empresa grande que trae un proceso industrializado, marca, nombre”.

Dijo que apoyando a un productor local hay mayores beneficios porque estos a su vez emplean a sus familiares para el cultivo y cosecha, así como pueden exportar el producto con un valor agregado y generar la economía para el estado.

Cuenta que la crisis por la que atraviesa los tomateros de Oaxaca es por falta de mercado para colocar su producto, y el consumo local no es lo suficiente para sacar la de todos los productores.

Desde hace dos semanas dejaron de llegar trailers de Puebla, Estado de México, Ciudad de México y hasta de Veracruz, quienes compraban la mayoría del tomate y el resto lo lograban vender en el mercado local.

En el estado se tiene una producción anual de 83 mil toneladas de tomate que se cultivan en 420 hectáreas de terreno en invernadero, las cuales genera una derrama de 240 millones de pesos para un promedio de 3 mil 500 productores; sin embargo, la sobreproducción del producto generado en lo que va del año ha causado que los precios se hayan caído de manera exorbitante.

A precio “regalado”

Jaime sembró 4 mil metros de tomate de invernadero, invirtió un aproximado de 80 mil pesos con su hermano, de esta cantidad 23 mil pesos los utilizó en la compra de la semilla y los productos para evitar plagas, los cuales se cotizan en dólares, pero no pudo recuperar ni la mitad.

A la par, dice, tiene que pagar cena, comida, almuerzo y si demoran más tiempo en la venta el gasto es más, y también le tiene que sumar el consumo de gasolina, “noooo… Ahora si que está vez no va salir ni para los gastos”.

Afortunadamente hasta ahora no ha tenido que tirar su jitomate, pero vender una caja de 20 kilos a 15 pesos es como si la regalara, pues el kilo lo está vendiendo a un peso con treinta centavos. Para que la inversión se recupere, el costo por caja debe de ser de al menos 160 pesos, un promedio de ocho y 10 pesos por kilogramo.

Jaime salió la noche del miércoles con la bendición de su esposa y la esperanza de vender sus 50 cajas que logró hacerlo el jueves en la tarde.

“Me pasé 18 horas, corrí con suerte porque el único trailer que llegó me compró 20 cajas, ya el resto salió poco a poco”

A su lado, se encuentra don Jaime López, de 78 años, las arrugas en la piel lo delatan de inmediato. También vecino de la comunidad de Monte del Toro, Ejutla.

Se acomoda el sobrero y luce unos ojos azules que apenas y se le distinguen con la luz del sol.

Don Jaime hace un crítica severa a la autoridades de gobierno, quienes prácticamente han abandonado a este sector a su suerte, “al inicio sí nos apoyaron para construir las naves nos pusieron el 50% de ahí ni subsidio, ni apoyo ni seguro para los cultivos tenemos; vamos ni lugar tenemos dónde vender, nos tenemos que poner ahorilla del mercado y la carretera a expensa de cualquier accidente”.

También menciona que la dispersión de los productores es otro factor que la crisis les afecte de manera severa porque si hubiera el apoyo del gobierno y colocará el producto de todos los productores, incluso lo pudieran exportar o hacer convenio de con los supermercados para consumir el tomate local.

Se refriega la cara para disimular el cansancio que lo invade tras 12 horas de venta, “ahora solo mi señora depende de mí, mis hijos ya están casados pero si estuvieran conmigo no saliera ni pa´comer pues”.

Comentários no Facebook